Ejercicios de Respiración

Si llegaste hasta aquí, vas por buen camino, en la practica de la meditación, no existe buena meditación o mala meditación, cada vez que te sientas a practicar cualquier ejercicio, estás haciendo lo correcto. Puede ser que tengas un buen poder de concentración y que hayas logrado controlar un poco tu mente y pensamientos, pero sin embargo, si quieres sumergirte en las profundidades de la práctica y conectar con tu ser interior aquí va uno de los más grandes secretos en la meditación: Tú Respiración.

Desde el punto de vista espiritual, lo que inhalas no es oxígeno, sino Prana. Prana es una palabra en sánscrito que significa Energía de Vida, cada vez que inhalas, siente que estás inhalando energía de vida, en vez de simplemente “aire u oxígeno”. Podemos alterar nuestros estados de conciencia fácilmente al momento de enfocarnos en nuestra respiración, por ejemplo, obsérvate a ti mismo; ¿Cómo respiras cuando estas enojado? ¿Acaso tu respiración al estar enojado, es lenta y profunda?. Si te han dicho alguna vez, -respira profundo- te han dado uno de lo mejores consejos en tu vida.

Desde que nacemos, por instinto y funcionalidad biológica, respiramos, pero realmente no sabemos respirar, únicamente lo hacemos de forma mecánica. En la meditación, la respiración sistemática o pranayama son de gran ayuda, para lograr un estado de conciencia más elevado. En los siguientes ejercicios, con tu espalda recta, podrás experimentar con los siguientes ejercicios de respiración:

Un hilo frente a la nariz: Respirar apropiadamente es muy importante en la meditación. Cuando respires, trata de inhalar lo más lenta y silenciosamente posible, de tal manera que si alguien colocara un hilo justo frente a tu nariz, éste no se movería en absoluto. Cuando exhales, hazlo aún más lentamente que cuando inhalaste. Si es posible, haz una pequeña pausa entre el final de tu primera exhalación, y el comienzo de tu segunda inhalación. Si puedes, sostén tu respiración por unos segundos. Si te es difícil, no lo hagas. Nunca hagas nada que vaya a dañar tus órganos, o tu sistema respiratorio.

 

Respira a través de diferentes partes de tu cuerpo.  Antes de empezar a meditar, por favor respira profundamente varias veces.  Con cada inhalación, trata de sentir que una corriente de energía está entrando en ti.  Luego trata de sentir que estás inhalando a través de diferentes partes de tu cuerpo: tus ojos, tus oídos, tu frente, tus hombros, tu coronilla y así sucesivamente.  Siente que cada una de estas partes es una puerta, y cuando inhales, siente que estás abriendo esta puerta.  En ese momento, la energía entra desde la Conciencia Universal.

 

Energía-Vida en los chakras.  Por favor inhala y sostén la respiración en el tercer ojo por un par de segundos.  Tu concentración estará en el tercer ojo.  La segunda vez que inhales, sostén la energía-vida en el centro del corazón.  Tú estás conteniendo la respiración, la energía-vida, aquí.  La tercera vez que inhales sostén la respiración en el ombligo.  Por favor repite esto, primero en el tercer ojo, luego en el corazón, y por último en el ombligo.

 

Siete mundos más elevados.  Mientras inhalas, trata de repetir lentamente “Supremo” con cada respiración; hazlo siete veces, y de nuevo siete veces mientras exhalas.  Dentro de ti hay siete mundos superiores y siete mundos inferiores.  Cuando repites “Supremo” mientras inhalas, siente que estás entrando en los siete mundos superiores dentro de ti.  Cuando hayas alcanzado los siete mundos superiores, sentirás un poder sólido.  Cuando exhales, piensa en los siete mundos inferiores dentro de ti y trata de lanzar la fuerza de los mundos superiores dentro de los mundos inferiores.  Acumula todo en los mundos superiores, y entonces mientras dices “Supremo, Supremo, Supremo…” cuando exhales, entra en los mundos inferiores con paz, luz y bendición para purificarlos.

 

Tu respiración es el área de juegos de Dios.  Trata de sentir que tu corazón es un vasto parque infantil, y que en este parque hay un lugar especial y sagrado en donde a Dios le gusta jugar.  Ese lugar escogido está dentro de tu aliento-vida.  Cada vez que inhales o exhales, trata de sentir que ese aliento que estás inhalando o exhalando, es para Dios.  Cuando estás inhalando buenos pensamientos, debes sentir que estos buenos pensamientos son para Dios.  Y cuando estés exhalando pensamientos no divinos, debes sentir que esos pensamientos no divinos también son para Dios.  No tienes que contar cuántos buenos pensamientos has inhalado o cuántos malos pensamientos has exhalado.  ¡No! Solo tienes que recordar que buena o mala, cada respiración tuya es solo para Dios.

 

Inhala pureza.  La primera cosa en la que debes pensar cuando estés respirando, es la pureza.  Cuando inhales, si puedes sentir que cada respiración proviene directamente de Dios, de la Pureza misma, entonces tu respiración puede ser fácilmente purificada.

 

Inhala paz, exhala inquietud.  Cada vez que inhales, trata de sentir que estás trayendo hacia tu cuerpo paz, paz infinita.  El opuesto de la paz es la inquietud.  Cuando exhales,  trata de sentir que estás expulsando la inquietud que está dentro de ti y la inquietud que está alrededor tuyo.  Cuando respires de esta manera, encontrarás que la inquietud te abandona.

 

Inhala poder, inhala alegría: Por favor trata de sentir que estás inhalando el poder del universo. Cuando exhales, siente que todo tu miedo está saliendo de tu cuerpo. Después de hacer esto varias veces, trata de sentir que lo que estás inhalando es alegría, infinita alegría, y que lo que estás exhalando es pena, sufrimiento y melancolía.

 

Energía cósmica: Siente que lo que estás inhalando no es aire, sino más bien, energía cósmica. Siente esa tremenda energía cósmica que está entrando en ti a través de cada respiración, y que tú vas a usar para purificar tu cuerpo, tu vital, tu mente y tu corazón. Siente que no hay un solo lugar en tu cuerpo que no esté siendo ocupado por el fluir de esta energía cósmica. Está fluyendo como un río dentro de ti, lavando y purificando todo tu ser.

Después, cuando empieces a exhalar, siente que estás expulsando todo el desecho y desperdicio que hay dentro de ti – todos los pensamientos no divinos, ideas obscuras y acciones impuras. Cualquier cosa dentro de tu sistema que tú llames no divina, cualquier cosa que no quieras reclamar como tuya, siente que la estás exhalando.

 

Respiración uno-cuatro-dos: Nosotros tenemos un sistema tradicional de respiración controlada en la India que se llama pranayama, que significa: control de la respiración-vida. PRANA es la energía vital, la respiración-vida; YAMA quiere decir: control. El primer ejercicio que puedes practicar es repetir una vez mientras inhalas el nombre de Dios, de Cristo, o de  cualquiera que sea  a quien tú adores. O, si tu Maestro te ha dado un mantra, puedes repetirlo. Esta respiración no tiene que ser por mucho tiempo.

Luego, sostén la respiración y repite cuatro veces ese mismo nombre. Cuando exhales, repite dos veces el nombre o mantra que hayas elegido. Tú inhalas en un (1) tiempo, mantienes la respiración por cuatro (4) tiempos, y exhalas en dos (2) tiempos, repitiendo internamente el nombre sagrado. Si simplemente repites o cuentas los tiempos -uno-cuatro-dos- no obtienes ninguna vibración o sentimiento interior. Pero cuando dices el nombre de Dios, inmediatamente las cualidades divinas de Dios entran en ti. Entonces, cuando sostienes tu respiración, estas cualidades divinas rotan dentro de ti, entrando en  todas tus impurezas, obscuridades, imperfecciones y limitaciones. Y cuando exhalas, estas mismas cualidades divinas se llevan todas tus no divinas, sin progreso y destructivas cualidades.

El principiante inicia con el conteo –uno-cuatro-dos. Cuando va madurando en su respiración, podrá hacerlo en conteo de –cuatro-diez y seis-ocho: inhalando en cuatro (4) tiempos, sosteniendo la respiración en diez y seis (16), y exhalando en ocho (8). Pero esto debe irse haciendo gradualmente. Algunas personas incluso pueden hacerlo en –ocho-treinta y dos-diez y seis tiempos, pero esto no es para el principiante.

 

Respiración Alterna: Otra cosa que puedes intentar es alternar la respiración. Esto se hace presionando la fosa nasal derecha con el pulgar,  e inhalando profundamente por la fosa nasal izquierda. Mientras inhalas, repite el nombre de Dios una vez. Luego sostén la respiración por cuatro tiempos, repitiendo el nombre de Dios cuatro veces. Por último, suelta tu fosa nasal derecha, presiona tu fosa nasal izquierda con tu cuarto dedo, y suelta tu respiración en dos tiempos – esto es, dos repeticiones del nombre de Dios. Inmediatamente después, haz lo mismo a la inversa, empezando por presionar la fosa nasal izquierda hasta cerrarla totalmente. En este sistema, cuando inhalas, no tiene que hacerse en silencio. Incluso si haces un ruido no hay problema. Pero, por supuesto, estos ejercicios no deben hacerse en público o donde otras personas tratan de meditar en silencio.

No debes practicar la respiración uno-cuatro-dos por más de cuatro o cinco minutos, y no debes alternar respiraciones por más de tres veces. Si lo haces veinte, cuarenta o cincuenta veces, un calor emergerá desde la base de tu columna y entrará en tu cabeza creando tensión y jaqueca. Es como comer demasiado. Comer es bueno, pero si comes vorazmente, alterará tu estómago.

Este calor actúa de la misma manera. Si lo llevas más allá de tu capacidad, en lugar de darte una mente pacífica, te dará una mente arrogante, turbulenta y destructiva. Más tarde, cuando hayas desarrollado tu capacidad interna, puedes hacer esta respiración alterna por diez o quince minutos.

Pranayama  es una  disciplina tradicional del yoga con muchos ejercicios de respiración serios y complicados, que pueden ser peligrosos si no son hechos apropiadamente, o si no tienes un maestro que te guie en cada paso. Pero estos ejercicios de los que les estoy hablando – el conteo uno-cuatro-dos, y la respiración de alternar fosas nasales- son ejercicios muy simples, y al mismo tiempo efectivos. Nunca lastimarán tus pulmones.